Al igual que mi amigo Antonio siente pasión por la música, yo siento tal pasión por la palabra escrita, con la que creo se pueden conseguir expresar emociones de igual forma que con la música. He aqui una prueba de tal demostración:
En mi vida he experimentado ilusiones y desilusiones, esperanzas y desesperanzas, alivio y dolor, decepción y satisfacción, pero el único sentimiento que merece ser nombrado es el que despertas en mi cada vez que me miras, sonries o hablas.
Puedo decir que tras los ojos con que te miro no escondo otra cosa que una efímera agonía que se alimenta con solo recordar la escasa percepción del "mí" que en tí se halla. Puedo recordar que al tenerte en mí, en mí te quiero; que al sentirte en mí, por tí yo muero; que al quererte así, por tí yo puedo: reír, llorar, setir, amar, querer, soñar, y de todo esto yo digo que sin ti nada hacer puedo.
Si querer es poder, yo puedo en tu nombre realizar de las expresiones la más bella, yo puedo en tu nombre alcanzar de los tesoros el más espectacular de ellos, pero lo que nunca podré en tu nombre hacer, es nada que a ti en nada convierta.
2/2/09
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