El fin es un hecho, y el hecho no es otra cosa sino consecuencia de tal fin, no es más el caracter por su concepto, sino por definirse menos en si. Luego no es más el que más lo demuestra, sino el que menos se define por ello.
Lo dicho es palabra, y su caracter no otro que el que le des según tu estado anímico, es pues esta una pequeña muestra de en lo que la palabra escrita podemos plasmar, es pues esta una ventana abierta al mundo mudo en el que navegar. Navego sin rumbo pero con un destino, de aqui deducimos que para conseguir un fin la intención no lo es todo, debes perseguir el fin de tus actos para asi deducir el paso a seguir en función del resultado obtenido en el sueño a cumplir.
No soy quien para escribir algo sin respuesta, ya que hoy he comprobado que no es mi fin la funcionalidad, ni el hacer por ser, sino simplemente ser sin ser condicionado a ser lo que no soy por ser obserbado. No debemos plantearnos los problemas como tales, pues no lo son si tienen solución. Asumido este hecho propongo tener en cuenta en todo momento los más despreciables detalles que en nuestro alrededor acontecen, pues son éstos los que condicionan y limitan el estado de lo más evidente.
29/1/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario